De la Rebelión un Arte...
“Haz de la rebelión un arte”. La rebelión a la que llamamos es una más bien ideológica, intelectual, incentivar a la crítica y la autocrítica en una etapa particularmente complicada de nuestro país, y de la vida de muchos de nosotros.

Tenemos algo muy claro: la rebelión, lejos de ser un derecho universal e inapelable, y mucho menos una obligación, es un privilegio.

Hay derecho a la individualidad, eso no lo negamos, pero qué pasa cuando dicha individualidad se homogeniza, se empaqueta y se vende con tarjetas de descuento, a crédito, en MP3, etcétera, y dicha individualidad es una opción más de identidad entre muchas otras, pero el espectro está claramente acotado y estandarizado. La rebeldía no puede ser sometida a ese proceso de industrialización y homogenización porque va contra sus principios, o la definición misma de “rebeldía”.

¿Por qué decimos que la rebeldía es un privilegio? Porque requiere esfuerzo y dedicación no sólo encontrar tu propia voz, también lo implica definirla e independizarla y sobre todo defenderla de los encantos de otras fórmulas, quizás embellecidas y promovidas como mejores, pero que no son legítimamente tuyas. Y porque la rebeldía es una oposición con sentido a lo aceptado comúnmente, al mundo del ser y del deber ser, es utópica.

Hacer de la rebelión un arte implica hoy para nosotros, saber encontrar esa voz y a través de ella expresar las ideas de cada cual.

En esta entrega de MonoCorp encontrarás muchas formas de ser rebelde, muchas propuestas, ideas y expresiones en rebeldía, puedes estar de acuerdo o te pueden cagar la madre, pero lo que importa es que tú decidas.